martes, 17 de noviembre de 2009

Según los geólogos El Diluvio Universal tuvo su origen en el fin de la glaciación


Viendo los actuales mapas existentes, uno puede llegar a pensar que la Tierra siempre ha presentado unas formas características bien definidas, con contornos suaves, muchos han llegado a creer que el mundo ha sido siempre como lo es hoy. La realidad es otra, la faz que nos presenta la Tierra actualmente tiene en realidad entre 16 mil y 12 mil años, en ese tiempo se puso fin a la última glaciación, iniciándose un periodo de clima templado que continúa a día de hoy. El Planeta por decenas de miles de años, se ha encontrado inmerso el un periodo glacial, las capas de hielo, a menudo de hasta tres kilómetros, se encontraban en las latitudes hoy consideradas templadas.
Hace unos 16 mil años las cosas empezaron a cambiar. Poco a poco el hielo comenzó a derretirse, el agua comenzó a fluir en grandes cantidades, vertiéndose a lo océanos, e incrementando el nivel de los mismos. El calentamiento se prolongó hasta hace unos 12 mil años, cuando el clima se estabilizó en el mundo, la cara de la Tierra había cambiado, el nivel del mar se incrementó en 120 metros, el mar cubrió grandes áreas de las zonas costeras y la geografía de los continentes se reconstruyeron tal y como lo conocemos hoy en día.
Cerdeña se separó de Córcega, el Mar Adriático tomo tierras del norte, ocupando hasta los acantilados de Trieste. Incluso las costas del Mediterráneo, que ahora parecen estar en calma; el final de todo el ciclo se produjo hace unos 7.500 años, un final sorprendente que cambió toda la geografía y la historia de la humanidad.
Esto es lo que ocurrió en la Tierra de acuerdo con los datos aportados por el geólogo estadounidense William F. Ryan, y Walter C. Ryan y Walter C. Pittman, del Lamont-Doherty Earth Observatory della Columbia University. Pittman, del Lamont-Doherty Earth Observatory de la Universidad de Columbia comentó que donde ahora se encuentra el istmo del Bósforo, que conecta el Mar Egeo y el Mar Negro, se encontraban separados por una lengua de tierra, siendo por lo tanto dos cuencas diferentes. El Mar Negro en aquel entonces no era un mar, sino un gran lago de agua dulce. Debido a la evaporación se encontraba a unos cien metros por debajo del Mar Egeo.
Los cambios finales sucedieron hace alrededor de 7500 años. El dique natural que separaba las aguas saladas de la cuenca del mar Egeo desde el Lago Negro sufrió un súbito incremento, entrando en cascada una gran cantidad de agua salada en el lago con una potencia 400 veces mayor que la de las cataratas del Niágara. Efecto fue devastador. El nivel del Lago Negro se lleno de agua salada e invadió las llanuras costeras del oeste y del norte de Europa (Bulgaria, Rumania, Ucrania, el sur de Rusia).
Los pueblos de los primeros agricultores que se establecieron en las llanuras costeras fueron barridos del mapa. Los que sobrevivieron buscaron refugio más y más atrás, pero el agua continuaba tomando terreno. Cientos, miles de personas tuvieron que morir ahogados, quedaron sumidos en los pantanos de sal.
Cuando las aguas descendieron y volvió de nuevo la calma, todo había cambiado. El Lago Negro se había convertido en un mar salado que se comunicaba directamente con el mar Egeo y el Mediterráneo. Más de 150 kilómetros cuadrados de territorios fértiles estaban cubiertos ahora por el nuevo mar en el que se encontraba una gran península (Crimea). Las tribus que sobrevivieron a la catástrofe huyeron hacia el este y el oeste en busca de zonas más seguras y su movimiento extendió la agricultura en las regiones de «Anatolia y Mesopotamia. Junto con el nuevo estilo de vida, los sobrevivientes también trajeron consigo la memoria de “los terribles acontecimientos que tuvieron lugar en aquella generación, el mito que no lo fue, del Gran Diluvio. Transmitidas oralmente durante siglos, la historia fue finalmente escrita en las primeras tablas cuneiformes de la que luego la Biblia se hizo eco.

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