viernes, 6 de agosto de 2010

Una enfermedad infecciosa amenaza a los murciélagos de Norteamérica

Millones de murciélagos han muerto ya. El llamado síndrome de la nariz blanca (WNS, en sus siglas en inglés) es una enfermedad infecciosa que está diezmando la población de, al menos, siete especies de murciélagos en Norteamérica. El más afectado es el pequeño murciélago café ('Myotis lucifugus'), uno de los más comunes en EEUU, Canadá y México.

Según una investigación publicada esta semana en la revista 'Science', la situación es tan grave que esta especie podría desaparecer del noreste de EEUU dentro de 20 años.

El síndrome de la nariz blanca fue detectado por primera vez en 2006, en el estado de Nueva York. Está provocado por un hongo blanco ('Geomyces sp.') que crece en la nariz, alas y orejas de los murciélagos mientras hibernan. La enfermedad hace que los murciélagos se despierten con frecuencia y no les permite descansar durante todo el invierno. Esto provoca que terminen muriendo de hambre, ya que durante esta época utilizan sus reservas de grasa en lugar de alimentarse.

Mueren durante la hibernación

Encontrar cuevas con cientos de ejemplares muertos se ha convertido en algo frecuente. Y es que según este estudio, durante el periodo de hibernación muere, de media, el 73% de los murciélagos de cada colonia cada año.
Los investigadores analizaron los datos disponibles sobre la población de murciélagos de 22 cuevas y otros lugares de hibernación en cinco estados del noreste de EEUU durante los últimos 30 años. Combinando esta información con los modelos de población, determinaron que en 20 años el 99% de la población del pequeño murciélago café desaparecería si la enfermedad continúa expandiéndose al ritmo actual. Asimismo, subrayan que otras especies podrían correr la misma suerte.


Tras el fin de la temporada de hibernación de 2010, se han detectado murciélagos afectados por el síndrome de la nariz blanca en otros estados de EEUU (sur de Tennessee y oeste de Oklahoma) así como en el este de Canadá.
Según este estudio, encabezado por el investigador de la Universidad de Boston Winifred F. Frick, se trata de una de las peores crisis que han afectado a animales salvajes en Norteamérica. Y es que los murciélagos juegan un papel clave en el ecosistema porque se alimentan de insectos. Muchos de ellos causan plagas en cultivos agrícolas y selvas, y otros propagan enfermedades entre los humanos. Los investigadores calculan que el pequeño murciélago café consume cada noche una cantidad de insectos equivalente a su propio peso. La labor de estos murciélagos reduce, por tanto, el uso de pesticidas para evitar plagas.
La ciencia aún desconoce muchos aspectos sobre la transmisión de la enfermedad aunque su rápida propagación sugiere que los movimientos de los murciélagos durante las distintas estaciones del año podrían ser un factor importante. Asimismo, recientemente se han hallado indicios de que la enfermedad podría haber llegado a EEUU desde Europa -a través de algún medio de transporte-, ya que las mismas especies de hongos han sido detectadas en murciélagos del Viejo Continente.
 Fuente:
El Mundo 

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