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martes, 22 de marzo de 2011

Buscan las ondas de las vibraciones del espacio y el tiempo en el Comos

Los científicos cada día están más cerca de desentrañar los misterios que rodean a los agujeros negros, esas regiones del espacio-tiempo del Universo que surgen por una gran concentración de masa en su interior. Uno de los paladines de esta búsqueda es Kip Thorne, catedrático de la Universidad de Caltech (EEUU) que ha dedicado su vida a la 'caza' de las ondas gravitatorias que se producen cuando dos de esos agujeros negros colisionan entre sí.


Thorne, que visita España invitado por la Fundación BBVA para ofrecer una conferencia sobre 'El Universo Curvo', está convencido de que los próximos interferómetros, unos sofisticados instrumentos científicos que recogerán datos a partir de 2013, serán capaces de detectar estas ondas y que incluso se podrá hacer 'un diccionario' de formas de estas ondas que digan si han chocado dos agujeros del mismo tamaño, si eran de distinto tamaño o si uno se ha tragado una estrella.

Thorne, en una conferencia de prensa, explicó como el espacio/tiempo se creó en el Bing Bang, la explosión que originó el Universo, con distorsiones, una especie de 'arrugas' o vibraciones en el tejido cósmico del espacio-tiempo. En este tejido están las estrellas, los planetas, los cometas... y los agujeros negros, que funcionan como grandes tornados, capaces de tragarse estrellas masivas.

Estos agujeros tienen en sus bordes grandes turbulencias en espiral (vórtices, como los tornados) en las que los objetos cósmicos entran girando a la velocidad de la luz y en ambas direcciones. Nada de lo que entra puede salir.

Al colisionar dos agujeros negros, Thorne explicó que hay hasta seis de estos vórtices en acción. "Es algo que acabamos de descubrir: durante días y días, se mantienen los dos vórtices de cada agujero negro y otros dos de la fusión y emiten ondas gravitatorias. Si logramos detectarlas, sabremos exactamente lo que ocurrió", señala Thorne.

Precisamente este es el objetivo principal del investigador, colega y amigo de Stephen Hawking, con quien suele hacer apuestas científicas. Este mismo pasado fin de semana, ambos han estado preparando un proyecto del que Thorne no ha querido adelantar nada en Madrid.

Nuevos interferómetros

De lo que sí ha hablado es de cómo se captarán las escurridizas ondas gravitacionales. Hay que recordar que, hasta ahora, los astrónomos trabajan observando ópticamente y captando las ondas electromagnéticas que viajan por el espacio con los radiotelescopios. Es la forma de saber lo que hay más allá del alcance de las lentes y lo que ha permitido llegar a captar la luz del Universo cuando sólo tenía 400.000 años de existencia.

Más allá, la densidad es tal que las ondas electromagnéticas no la han podido atravesar para llegar hasta nosotros.

Por ello, como recordaba Thorne, para llegar más allá, es necesario conocer las ondas gravitacionales, que existen según las teorías de la física general de Einstein.

El primer paso fue el programa LIGO, en los años 80, un sistema de interferómetros situados en varios países con los que no se logró detectar ninguna de estas ondas. Pero, según Thorne, es algo que estaba ya previsto que ocurriera. "Para los astrónomos es duro construir intrumentos que no sirven para nada, pero para los físicos es el camino a seguir", puntualiza.

"El presidente Bush congeló el presupuesto, pero dede 2009 tenemos interferómetros mejorados que comenzarán a funcionar en 2013. Con ellos queremos ver muchos agujeros negros, siguiendo el movimiento con espejos que pesan 40 kilos cada uno y con una precisión de física cuántica", afirma el famoso astrofísico. Se trataría de llegar a ver objetos de tamaño de un cuerpo humano que se comporten como indica la física cuántica".

Se refiere al programa LISA. De hecho, reconocía que a veces se introducen ondas falsas en los interferómetros para ver si los investigadores son capaces de detectar algo que mide a una precisión de uno sobre 1.000 del núcleo de un átomo. "Si finalmente no vemos nada puede ser que algo esté mal en el umbral de detección o que algo está mal en las leyes de Einstein, o que e Universo es distinto de como pensamos", afirma Thorne.

Como metáfora, puso un ejemplo musical: "Es como si escuchamos una orquesta en pleno, pero queremos fijarnos solo en el violín. Al principio no se escucha, pero llega un momento en el que se distingue".

En paralelo a este trabajo, Kip Thorne prepara un guión cinematográfico con Steven Spilberg. Algunas fuentes aseguran que el científico incluso podría actuar en el film, pero no lo ha confirmado.

Fuente: El Mundo

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