miércoles, 19 de octubre de 2011

El fin del mundo llega (otra vez) este viernes

«Un gran terremoto sacudirá la tierra. Las tumbas se abrirán y los restos de las personas que murieron como verdaderos creyentes resucitarán e irán al cielo. Los cuerpos de los que no se salvarán serán lanzados sobre estiércol y arena, y sus restos serán comidos por los gusanos y los animales».

Este lúgubre futuro es lo que espera a la humanidad el próximo viernes, 21 de octubre, si se cumplen las predicciones de Harold Camping, un estadounidense autoproclamado profeta que vaticina el fin de los días para esta misma semana... después de haber dicho lo mismo hace justo cinco meses atrás.

El 21 de mayo de 2011, el mundo debería haber acabado, según Camping, que utilizó una emisora de radio para difundir este mensaje durante años. Muchos de sus seguidores le creyeron y, en consecuencia, vendieron sus pertenencias y donaron parte de su dinero a la organización del «profeta».

La mañana del 22 de mayo, domingo, el sol amaneció como todos los días y los «creyentes» de Harold Camping pidieron la cabeza de su líder. Él había desaparecido con todo el dinero recaudado (80 millones de dólares, según algunas fuentes) y no volvió a la luz pública hasta unos días después, cuando reapareció para indicar que, en realidad, el mundo había finalizado «espiritualmente» y que ya nadie podría salvarse a partir de ese momento, pero que la destrucción «física» llegaría cinco meses después, el 21 de octubre, como explica ampliamente en su página web (en inglés). A él le cogerá en casa, recuperándose de un derrame cerebral que sufrió en verano y que le ha mantenido apartado de los micrófonos de su emisora.

No era la primera vez que Camping erraba en sus predicciones. Ni la segunda: años atrás también aventuró el gran cataclismo para el 21 de mayo de 1988 y, después, el 6 de septiembre de 1994. Nada sucedió entonces. Sus fechas se basan en cálculos elaborados a partir de la supuesta aparición del diluvio universal, (que ocurrió, según el estadounidense, en el 4990 antes de Cristo). Camping considera que el fin del mundo llegará justo 7.000 años después.

Anti Premio Nobel a los «findelmundistas»

Harold Camping recibió recientemente el IG Nobel de Matemáticas, una especie de premio humorístico sin ningún valor económico, que ridiculiza cada año los estudios más absurdos en el campo de la ciencia. Fue una distinción compartida con otros cinco profetas que habían aventurado el fin de los días en fechas anteriores. Todos con el mismo resultado de error en sus predicciones. La organización de los conocidos como «premios anti Nobel» les galardonó por ser un ejemplo para el mundo de que «hay que ser cuidadoso a la hora de hacer cálculos matemáticos».

Otro de los premiados por dar este mal ejemplo al contar fue el coreano Lee Jang Rim. En su caso, también fundó una institución religiosa (La Iglesia del Día que se Avecina) y predicó a quien quisiera escucharle que la existencia acabaría el 28 de octubre de 1992.

Desafortunadamente para Lee Jang Rim, que contaba con 46 años entonces, el mundo no se acabó y, al día siguiente, sus adeptos, muchos de los cuales habían abandonado sus trabajos y a sus familias, le pidieron cuentas: «Han reclamado a la secta el dinero entregado para sufragar gastos; ayudas que en su mayor parte proceden de la venta de propiedades o pertenencias personales», contaba ABC el 3 de noviembre de ese año.

El fundador de la iglesia fue encarcelado inmediatamente y condenado a dos años de cárcel por estafa, pese a que pidió perdón públicamente por el error en su predicción. Algunas fuentes calculan que amasó hasta cuatro millones de dólares gracias a las donaciones.

Predicciones sanguinarias

La predicción coreana vino acompañada de un fuerte despliegue de seguridad para evitar suicidios o ejecuciones masivas. Afortunadamente, ninguno acaeció en esa fecha, algo que sí sucedio en Uganda, donde todavía se recuerda el funesto nombre de otra «profeta» errónea,Credonia Mwerinde, también «premiada» recientemente en los IG Nobel.

La «sacerdotisa» fundó su propia secta, la «Restauración de los Diez Mandamientos de Dios» en 1994. La religiosa, que había ejercido antes la prostitución, se aprovechó del analfabetismo reinante en el país africano y de una mezcla de cultos poco ortodoxa para lograr el ascenso de este movimiento religioso extremadamente radical y que adoptaba prácticas ilegales y sumamente sádicas, como la de beber la sangre de bebés previamente sacrificados.

Aprovechando la llegada del año 2000, Credonia vaticinó el día del juicio final para el 1 de enero. Pero el desánimo cundió entre sus seguidores al ver que, pasada la fecha, la vida seguía su curso habitual. Sin embargo, muchos de ellos siguieron a su líder durante semanas.

El último acto de esta iglesia fue la reunión en la localidad de Kampala, donde supuestamente tendría lugar una aparición de la Virgen María. Centenares de fanáticos se reunieron en una iglesia para disfrutar de esta experiencia mariana, pero lo que en realidad ocurrió fue una matanza descomunal: los líderes de la secta cerraron puertas y ventanas y rociaron con gasolina y ácido a las más de 500 personas allí congregadas. Luego desaparecieron. Posteriormente se conocieron otras matanzas que elevaron la cifra de asesinados en la secta a más de un millar.

El fin del mundo que viene: 2012

Si el mundo sobrevive a las predicciones de Camping y supera el 21 de octubre, la próxima fecha a tener en cuenta será el 21 de diciembre del año 2012, cuando varias predicciones -entre ellas, la del calendario maya- que el mundo se acabará de algún u otro modo. Las teorías destructivas van desde la explosión de la Luna, de una estrella gigante o la colisión con un meteorito descomunal. O incluso una posible invasión alienígena (en concreto de tres supuestas naves detectadas supuestamente por el SETI que hipotéticamente aterrizarán el año que viene en La Tierra).

Poco antes hay otra posible fecha, el 27 de mayo, cuando el estadounidense Roland Weiland ha anunciado la venida de Cristo y el fin de los días. Al igual que en el caso de Camping, esta predicción es en realidad un nuevo cálculo del «profeta», que ya aventuró equivocadamente el final de los días en el año 2008.

En cualquier caso, la opinión mayoritaria en el mundo científico es que todos estos augurios están basados en una «pseudociencia» poco creíble y nada fiable. Y como muestra, solo hay que consultar Wikipedia para ver las decenas de fechas del calendario «findelmundistas» que se han vaticinado hasta ahora. Y todavía seguimos aquí.

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