jueves, 19 de enero de 2012

El insólito fenómeno de los agujeros tapados por los que pasa más luz que estando destapados

En el mundo cotidiano en que nos movemos, cubrir un agujero con una tapa metálica impide que la luz pase a través del orificio. Sin embargo, ahora se ha descubierto que en el mundo de lo nanométrico esa misma operación puede amplificar el paso de la luz en vez de obstaculizarlo.

El equipo de Stephen Chou, Wen-Di Li y Jonathan Hu, de la Universidad de Princeton, en Estados Unidos, creó un conjunto de agujeros diminutos, de 60 nanómetros de diámetro y separados entre sí por 200 nanómetros, en una película de oro de 40 nanómetros de grosor. Cada agujero fue tapado con un disco de oro un 40 por ciento más grande que el agujero. A los discos se los colocó sobre los agujeros, aunque dejando un pequeño espacio entre la película y los discos.

Los investigadores proyectaron desde el otro lado de la película un láser y probaron a ver si pasaba algo de luz a través de los agujeros, y podían detectarla desde el lado donde estaban los tapones. Para su sorpresa, descubrieron que la trasmisión total de luz era un 70 por ciento más grande con los agujeros tapados por los discos de metal que sin esos tapones.

Los investigadores repitieron el mismo experimento iluminando en la dirección opuesta, es decir proyectando el rayo láser en el lado donde estaban los tapones y tratando de detectar luz al otro lado de la película. Obtuvieron los mismos resultados.

La explicación más plausible para este asombroso fenómeno es que los discos de metal actúan como una especie de "antena" que capta e irradia ondas electromagnéticas. En este caso, los discos de metal captan la luz de un lado del agujero y la irradian hacia el lado opuesto. Las ondas viajan a lo largo de la superficie del metal y saltan del agujero al tapón, o viceversa, dependiendo de la dirección en que viaja la luz.

Fuente:

No hay comentarios:

Publicar un comentario

.