miércoles, 8 de febrero de 2012

Expertos advierten del uso militar de avances en neurociencia

Armas de energía dirigida que utilizan haces de ondas para causar dolor, o estimulación eléctrica del cerebro que incrementa la capacidad de un soldado de combate, pueden sonar a guerra de ciencia ficción, pero expertos consideran que se trata de avances que estñan ya en el horizonte.

El rápido progreso en la capacidad de visualizar la actividad del cerebro y manipular sus respuestas con estimulantes podría cambiar la cara de la guerra, ha advertido un panel de expertos este martes.

Los expertos, indagando en las aplicaciones de la neurociencia en futuros conflictos militares, han advertido a los investigadores en la vanguardia de la ciencia médica que deben recordar que su trabajo podría tener otros usos más dañinos.

"Sabemos que la investigación en neurociencia tiene el potencial de ofrecer un gran beneficio social - los investigadores se acercan cada día a nuevos tratamientos eficaces para enfermedades como el Parkinson, la depresión, la esquizofrenia, la epilepsia o la adicción", dijo Rod Flower, profesor de farmacología bioquímica en la Universidad Queen Mary de Londres, quien dirigió el panel.

"Sin embargo, la comprensión del cerebro y la conducta humana, junto con la evolución de la administración de fármacos, también pone de relieve formas degradantes de la actuación humana que podrían ser utilizadas en nuevas armas."

El informe, publicado el martes por las autoridadesdel Reino Unido, la Academia de Ciencias y la Royal Society, fue redactado por expertos en neurociencia, seguridad internacional, psicología y ética.

Divide la cuestión de la neurociencia en el conflicto y la seguridad en dos áreas principales: el potencial para mejorar el rendimiento de las fuerzas militares, y el potencial para degradar o disminuir el rendimiento del enemigo.

En cuanto a la mejora del rendimiento, el informe señala los avances en tecnologías de interfaz neural, que podrían permitir que máquinas como aviones no tripulados fuesen controladas directamente con el cerebro humano; y los avances en neuroimagen, que podrían ayudar a los jefes militares a detectar a los reclutas con atributos particulares.

"También hay una gran cantidad de investigación que tiene lugar alrededor de las drogas que mejoran el estado de alerta, atención y la memoria del personal militar", dice el informe.

El estudio también destaca las llamadas nuevas armas de energía dirigida, entre ellas una llamada Active Denial System (ADS) ---en la imagen adjunta--- , que utiliza un haz de ondas milimétricas para calentar la piel y causar una sensación de ardor dolorosa.

Malcolm Dando, profesor de seguridad internacional en la Universidad de Bradford y otro de los autores, dijo: "estamos sólo al comienzo de una corriente general de aplicaciones de la neurociencia, y eso nos da una ventana de oportunidad para sopesar los pros y los contras", dijo.

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