jueves, 10 de mayo de 2012

Experimentos indican que es posible conseguir un oído sobrehumano

Los científicos afirman que es posible que, algún día, la gente sea capaz de oír sonidos que ahora son inaudibles. Experimentos recientes sugieren que la mera vibración de los huesos del oído podría crear atajos para que los sonidos lleguen al cerebro, de forma que se mejoraría la audición.

La mayoría de la gente puede oír sonidos que van desde unos 20 herzios (Hz) en su punto más bajo hasta los 20 kiloherzios (kHz) en su punto más alto.

20 Hz sonarían como el zumbido muy agudo de un mosquito, y 20 kHz serían lo que oirías “si estuvieras en un concierto de R&B y te quedaras junto al bajo”, explicó Michael Qin, científico de investigación superior en el Laboratorio de Investigación Médica Submarina de la Armada en Connecticut. "Sería lo que haría que movieras las piernas".

Bajo ciertas circunstancias, los seres humanos podemos oír tambiénfrecuencias fuera de este registro normal. Por ejemplo, los buceadores pueden detectar sonidos de hasta cien kHz, según los experimentos recientes de Qin.

No está claro por qué los buceadores tienen mejores capacidades auditivas bajo el agua, pero podría deberse a que el sonido viaja directamente por los huesos y hasta el cerebro,explicó.

La vibración de los huesos del oído mejora la audición

En la audición normal, las ondas de sonido que viajan por el aire o el agua entran en nuestros canales auditivos y golpean los tímpanos, lo que provoca que vibren. Nuestros tímpanos están conectados a tres huesos diminutos llamados el martillo, el yunque y el estribo, debido a sus respectivas formas.

Cuando el estribo se mueve hacia delante y hacia detrás, ejerce presión sobre una estructura llena de líquido llamada cóclea, que se encuentra en el oído interno.

Parecida a un caracol pequeño, la cóclea contiene estructuras semejantes a pelos que traducen las ondas de presión del fluido que las recibe y las convierten en señales nerviosas que se envían al cerebro y se interpretan como sonidos.

"Si te imaginas el sistema auditivo como una larga cadena de eventos, hay muchos lugares en los que la conducción de los huesos o la audición bajo el agua pueden circunvalar esa cadena”, afirmó.

Por ejemplo, la conducción de los huesos tiene lugar cuando los sonidos de alta frecuencia estimulan directamente los huesos del oído, enviando señales al cerebro sin activar los tímpanos.Así es como ciertas especies de ballenas pueden oír bajo el agua.

"El punto central de nuestro trabajo es intentar entender la audición bajo el agua y la audición por conducción ósea, y determinar si comparten un mismo mecanismo subyacente”, indicó.

La alternativa sería que ciertas frecuencias ultrasónicas estimularan el fluido de la cóclea. "Podría ser como cuando se golpea un depósito de agua con una llave inglesa”, explicó Qin. “Es posible que el fluido en sí entre en oscilación”.

¿Se podrían esperar dispositivos de oído sobrehumano en el futuro cercano?

Qin y su equipo se encuentran explorando en este momento qué huesos tienen más probabilidades de ser los más sensibles a las vibraciones ultrasónicas.

¿Podría esta investigación dar lugar a aparatos que nos proporcionaran un oído sobrehumano o a mejoras en los audífonos? Qin no suelta prenda por el momento.

"Ésa es la grandeza de la ciencia básica, ¿no? Te permite saber cómo funcionan las cosas, y puedes adaptar ese conocimiento a muchas aplicaciones diferentes”.

Qin y su equipo presentarán su investigación en la reunión anual de la Sociedad Acústica de América en Seattle a finales de mayo.

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