viernes, 14 de septiembre de 2012

Aparecen restos humanos bajo un aparcamiento de Leicester que podrían pertenecer a Ricardo III

El rey Ricardo murió en 1485 en la Batalla de Bosworth, en el centro de Inglaterra. Sus restos, desaparecidos desde entonces, habrían acabado en el monasterio franciscano de Greyfriars, cuyas ruinas se encuentran bajo un aparcamiento de Leicester.

El campo de batalla de Bosworth está a uno 25 kilómetros de Leicester y Ricardo III es de los pocos monarcas británicos cuyos restos no se han localizado. Un equipo de arqueólogos de la universidad local comenzó las excavaciones el mes pasado y este miércoles han informado de la aparición de un esqueleto con heridas que habrían sido infligidas en un combate. 

El portavoz de la universidad, Richard Taylor, ha señalado que están "emocionados" por los últimos descubrimientos. "La universidad realizará a los restos rigurosos análisis para entender las circunstancias que rodean a la cuestión", ha comentado. 

Los huesos han sido encontrados en buen estado en la zona del coro de la iglesia. Este sitio figura en varios documentos como el lugar de descanso de Ricardo III. 

GOLPE EN LA CABEZA 
"Según la investigación inicial, la cabeza parece haber sufrido un importante traumatismo antes de morir, aunque no se puede certificar que la herida haya sido durante una batalla", ha explicado Taylor. Una pequeña punta de lanza ha sido descubierta en la parte trasera del esqueleto. 

Taylor ha explicado que el esqueleto presenta una serie de defectos, como una curvatura de la espina rosal, lo que indicaría que su hombro derecho estaría más alto que su izquierdo, como sugieren varios documentos históricos. 

William Shakespeare le presentó como una especie de jorobado cruel y despótico en una de sus obras. En el laboratorio, se llevarán pruebas de ADN, cuyos resultados estarán en 12 semanas, gracias a que cuentan con la sangre de Michael Ibsen, descendiente directo de una hermana de Ricardo III y que nació en Canadá. 

Taylor ha intentado rebajar las expectativas sobre la posibilidad de que sea Ricardo III, el último monarca británico que murió en el campo de batalla, y ha recordado que serán las pruebas científicas las que determinen a quién pertenecen los restos encontrados. 

Ricardo III ha fascinado siempre a los historiadores británicos, a pesar de que reinó solo dos años, por su fama de violento. Este monarca llegó a asesinar a dos hijos de su hermano mayor, Eduardo IV, para poder ocupar el trono. 

Murió en la batalla que libraba contra Enrique Tudor, que se convertiría más adelante en Enrique VII. Ricardo III sería el último monarca de la casa de los Plantagenet, que serían sucedidos por los Tudor.

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