martes, 11 de septiembre de 2012

Tritón, la luna más grande de Neptuno, podría tener un océano bajo su superficie

Tritón, la luna más grande de Neptuno, podría tener un océano bajo su superficie, según un estudio elaborado por la NASA. Desde que en 1989 la sonda Voyager 2 sobrevoló el satélite se sabía que el agua era parte de la composición de esta luna, sin embargo, los expertos están investigando si existe realmente un océano en su interior y si podría haber sobrevivido hasta ahora.

La NASA apunta que desde que Tritón fue descubierta en 1846, por el astrónomo británico William Lassell, es "un gran misterio". Los vuelos de diferentes satélites revelaron una composición superficial compuesta principalmente por hielo de agua, junto con algo de nitrógeno, metano y dióxido de carbono.

Como la densidad de Tritón es bastante alta, se sospecha que la luna tiene un gran núcleo de roca de silicato y es posible que un océano líquido que se forma entre el núcleo rocoso y la superficie de la capa de hielo. Ahora, los científicos investigan la presencia de esa masa de agua.

Tritón tiene una propiedad única entre las grandes lunas del sistema solar: una órbita retrógrada, es decir, que orbita en dirección opuesta al resto de lunas. Los planetas se forman a partir de un disco circunestelar de polvo y gas que rodea a una estrella joven. Este disco gira alrededor de la estrella en una dirección, y la mayoría de los planetas y sus lunas orbitan en esta misma dirección.

Se dice que los satélites giran en órbitas directas, mientras que un objeto que orbita en dirección contraria se dice que está en una órbita retrógrada. La órbita retrógrada de Tritón significa que muy probablemente no se formó alrededor de Neptuno, apunta la NASA.

En este sentido, los astrónomos explican que el sistema solar temprano era un lugar dinámico y violento, en el que muchos cuerpos cambiaban órbitas y chocaban. "Triton probablemente se originó en el Cinturón de Kuiper -el anillo de cuerpos helados más allá de Neptuno- y fue enviado a toda velocidad hacia el Sistema Solar hasta que fue capturado por la gravedad de Neptuno", apuntan los científicos.

Inmediatamente después de la captura, la luna estaría en una órbita elíptica muy excéntrica. Este tipo de órbita habría levantado grandes mareas en la luna, y la fricción de las mareas habría causado una pérdida de energía.

A su vez, este fenómeno se convierte en calor dentro de la luna y este calor habría derretido parte del interior helado de la luna y habría formado un océano bajo una capa de hielo. "La pérdida de energía de las mareas es, pues, responsable de cambiar gradualmente la órbita de Tritón de una elipse a un círculo", dicen los investigadores de la NASA.

El calentamiento del interior

La fricción de las mareas no es la única fuente de calor dentro de un cuerpo terrestre, ya que hay calentamiento radiogénico. Este es el calor producido por la desintegración de isótopos radiactivos dentro de una luna o planeta, y este proceso puede generar calor durante miles de millones de años.

La 'calefacción radiogénica' contribuye al calentamiento de la marea de Tritón, sin embargo, los científicos indican que esto por sí solo no es suficiente para mantener el océano bajo la superficie en estado líquido durante más de 4,5 millones de años.

En este sentido, han destacado que la disipación de las mareas hace que el calor se concentre en la parte inferior de hielo de la luna, lo que impide la tasa de crecimiento del hielo y actúa eficazmente como una manta de marea caliente.

Esta disipación de las mareas es más fuerte, lo que significa que se han jugado un papel importante en el calentamiento de Tritón en el pasado. "Si bien la concentración de la disipación de marea cerca de la parte inferior de los depósitos de hielo se sabía desde hace algún tiempo, se cree que este trabajo es el primero en demostrar que, efectivamente controla la velocidad de congelación y la sostenibilidad de los océanos bajo la superficie", ha indicado uno de los autores del estudio, Saswata- Majumder.

Se desconoce el punto exacto en el que Tritón fue capturado por la gravedad de Neptuno y la cantidad de tiempo que tardó la órbita de la luna en convertirse en circular. En este sentido, los expertos han indicado que la forma en la que la órbita de la luna ha evolucionado puede ser importante para determinar el nivel de calentamiento de marea que se produjo en su día para crear el océano y si esta masa de agua subterránea todavía podría existir hoy.

La nueva investigación calcula si el espesor de la capa de hielo puede influir en la disipación de las mareas y la cristalización del océano. Si la capa de hielo de Tritón es delgada, entonces las fuerzas de la marea tendrían un efecto más pronunciado y aumentarían el calentamiento. Si la capa es gruesa, entonces la luna se hace más rígida y se produciría menos calentamiento en las mareas.

Majumder ha indicado que "es muy probable que el océano exista y sea rico en amoníaco", pero ha apuntado que hay una serie de "incertidumbres en el conocimiento del interior de Tritón". "Y su pasado hace que sea difícil predecir con certeza absoluta", ha indicado.

"Por ejemplo, el tamaño exacto del núcleo rocoso de Tritón es desconocido. Si el núcleo resulta ser mayor que el valor usado en los cálculos, entonces habrá más calentamiento radiogénico", ha señalado. Así, la profundidad del océano puede no ser constante a través de la luna, como la disipación de energía de marea se concentra cerca de los polos, lo que significa que un océano probablemente sería más profundo allí.

Además, los cálculos recientes estiman que los cuerpos helados del Sistema Solar exterior podría estar compuestos de hasta un 15 por ciento de amoníaco. El amoníaco es rico en material volátil y trabaja para reducir la temperatura a la cual un sólido se convierte en un líquido. De este modo, su presencia ayudaría a una capa de líquido volátil persistir bajo el hielo.

La vida en el océano

Los expertos han señalado la importancia de este estudio, no sólo por descubrir nuevos datos sobre Tritón, sino también por que los océanos subsuperficiales del sistema solar tienen potencial para lbergar vida extraterrestre primitiva.

Es el caso de la luna de Júpiter, Europe, que es actualmente el principal candidato para contener un hábitat de estas características. Los expertos han indicado que las probabilidades de que exista vida en las profundidades del mar de Tritón es mucho menor que en el de Europe, pero no quieren descartar esta posibilidad.

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