jueves, 6 de junio de 2013

El Mando de Ciberdefensa comenzará a estar operativo durante este verano

El Jefe de Estado Mayor de la Defensa (Jemad), Almirante Fernando García Sánchez. | Cuéllar.
El Jefe de Estado Mayor de la Defensa (Jemad), Almirante Fernando García Sánchez.
El Mando Conjunto de Ciberdefensa, creado el pasado mes de febrero por el Ministerio de Defensa para hacer frente a las amenazas para España procedentes de internet, alcanzará su capacidad operativa inicial este verano, según ha anunciado este jueves el Jefe de Estado Mayor de la Defensa (Jemad), Almirante Fernando García Sánchez.

El Jemad, del que depende directamente el nuevo mando de lucha contra potenciales ciberataques, ha explicado que el ciberespacio es un campo más en el que deben trabajar las Fuerzas Armadas, junto a los tradicionales. En este sentido, ha recordado que también están en desarrollo otros tres mandos (de Vigilancia Marítima, de Defensa Aérea y de Operaciones Especiales), todos dependientes directamente del Jemad, que formarán con la defensa terrestre la llamada "fuerza conjunta" de las Fuerzas Armadas, la nueva estructura operativa ideada por Defensa. Según ha asegurado el Almirante García Sánchez, todos los mandos habrán alcanzado sus capacidades definitivas a finales de 2013 o, a más tardar, en el primer semestre de 2014.

La ciberdefensa pasará así a ocupar un lugar importante en la actividad de las Fuerzas Armadas, de forma similar a como ocurre ya en otros países que cuentan con organismos similares, estando a la cabeza de todos ellos el US Cyber Command, creado por el Pentágono en 2009 frente a lo que Washington ha definido como el "campo de batalla del futuro".

Desde luego, es un hecho que las ciberamenazas ocupan ya un lugar primordial en la agenda de todos los organismos de seguridad y defensa. En España son varios los organismos que se encargan de proteger los sistemas y las comunicaciones principales, siendo los más destacados el Centro Criptológico Nacional, dependiente del CNI, y el Centro Nacional para la Protección de las Infraestructuras Críticas, coordinado por el Ministerio de Industria, además del nuevo Mando de Ciberdefensa y de los departamentos sobre el asunto que tiene el Ministerio del Interior. Eso en cuanto a organismos públicos, porque muchas empresas privadas cuentan también con departamentos especializados en defenderse de potenciales ataques.

Más allá de todo este entramado, en la Estrategia de Seguridad Nacional, aprobada por el Gobierno la semana pasada, el ciberespacio ocupa un lugar muy importante, como "nuevo ámbito de relación" que ha permitido "una globalización sin precedentes que propicia nuevas oportunidades", pero que también "conlleva serios riesgos y amenazas".

Pérdidas de 19.000 millones al año

Estas amenazas incluyen el ciberterrorismo, el cibercrimen, el ciberactivismo y el ciberespionaje. Y su coste es enorme, ya que los expertos calculan que los ataques que sufre España le cuestan en torno a 19.000 millones de euros al año, un 1,6% del PIB. La mayoría, en robos de propiedad industrial e intelectual y en ciberespionaje a las administraciones.

El mayor temor de los Estados es sufrir un ataque masivo que afecte a sistemas básicos o infraestructuras críticas y paralice el país. No obstante, los expertos consideran que este tipo de agresiones son altamente improbables, ya que se enmarcan en contextos bélicos, como ha ocurrido recientemente en la tensión entre las dos Coreas.

Lo habitual, y en lo que se centran las principales agencias de protección de sistemas, es el ciberespionaje. Ahí es donde más actividad se registra y donde la economía pierde anualmente una montaña de miles de millones de euros.

En este sentido, dos grandes informes recientes han sembrado la alarma sobre el alcance de estas redes de espionaje y han puesto de relieve que el ciberespacio es y será un lugar de batalla primordial en la seguridad y defensa del siglo XXI.

Grandes ataques detectados

El primero fue elaborado por la empresa Kaspersky sobre el virus Octubre Rojo. Identificado en octubre de 2012, la compañía descubrió que detrás se escondía una red de espionaje a gran escala que lleva activa al menos desde mayo de 2007.

España ha sido uno de los 39 países que se han visto atacados por esta red, viéndose afectadas áreas del Gobierno y embajadas. En otros países las intrusiones se han producido también en investigación, comercio, desarrollo nuclear, gas, petróleo, Defensa y sector aeroespacial.

Octubre Rojo roba datos de ordenadores, redes y teléfonos móviles, y la red ha manejado información «del nivel más alto» que «incluye datos geopolíticos». Sobre el origen, nunca se puede saber con seguridad, aunque se dan pistas. Kaspersky afirma que los responsables de la creación del virus son de habla rusa y que los autores de los ataques son probablemente 'hackers' chinos.

El segundo informe fue elaborado el pasado febrero por la empresa Mandiant sobre otro virus y su repercusión fue aún mayor, ya que en él se apuntaba de forma mucho más certera a un edificio concreto de Shanghai y a una unidad del Ejército chino en la que podrían trabajar cientos e incluso miles de personas.

En este caso España no se ha visto afectada -el objetivo del virus era fundamentalmente EEUU-, pero los expertos lo ponen de ejemplo para ilustrar a lo que nos enfrentamos: un equipo de cientos de personas sufragado por uno de los gobiernos más poderosos del mundo trabajando 24 horas al día los 365 días del año intentando robar información.
 
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