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viernes, 23 de enero de 2015

Por qué 2015 será un año un segundo más largo

Hemos arrancado un año que promete ser espectacular en cuanto a tendencias tecnológicas y avances científicos se refiere. No sólo porque veremos nuevos dispositivos en la ‘familia wearable‘, sino también por la puesta en marcha de grandes iniciativas de investigación, como el CERN o el proyecto New Horizons. Pero si hay algo curioso en estos doce meses que tendremos por delante es, sin duda, la duración de 2015. Si hacemos un cálculo rápido, comprobaremos que un año no bisiesto cuenta con 31.536.000 segundos. 2015, sin embargo, será un poco más especial: durará un segundo más. El motivo está en la decisión del Servicio Internacional de Rotación de la Tierra y Sistemas de Referencia (IERS), perteneciente al Observatorio de París, que ha estimado conveniente añadir un segundo más a las agujas del 30 de junio de 2015. De manera excepcional y única, los relojes marcarán las 23:59:60 en esa fecha.

El segundo añadido se denomina de manera técnica ‘leap second’, y puede ser introducido dentro del horario UTC en los meses de junio o diciembre. ¿Por qué hacerlo justamente en 2015? El motivo es acompasar el reloj atómico con el tiempo rotacional terrestre. En otras palabras, el planeta Tierra frena imperceptiblemente su rotación debido a la interacción gravitacional con la Luna. Como los relojes atómicos son sumamente precisos, necesitamos añadir ese ‘leap second‘ de vez en cuando para que el ajuste sea perfecto. La primera vez que tuvimos que añadir un segundo más al año fue en 1975. Desde aquella época, el ser humano ha intervenido 25 veces para ajustar periódicamente los relojes atómicos con la rotación terrestre. 

Podríamos pensar que la peculiar duración de 2015 no tendría entonces suficiente interés mediático. La afirmación, sin embargo, es falsa. Y es que en la última década ha aparecido un actor fundamental en nuestra vida diaria, y al que casualmente sí le afecta ese segundo añadido: Internet. ¿Recuerdan el ‘efecto 2000’? Muchas compañías tecnológicas, como Foursquare,LinkedIn, Reddit o Yelp, experimentaron diversos problemas logísticos la última vez que añadimos un segundo a nuestros relojes, en el año 2012. La duración de 2015, por tanto, hace temer de nuevo a las compañías sobre los posibles efectos indeseados delleap second. Y es que con la llegada de los ordenadores e Internet, medir el tiempo de forma precisa es una cuestión obligatoria.

Los sistemas informáticos se basan en protocolos NTP para sincronizar sus relojes. Sin embargo, la adición de este segundo siempre provoca problemas en algún servidor. Por este motivo, compañías como Google están realizando estrategias diferentes para ajustar los nuevos horarios. La técnica, denominda smear around, se basa en alargar los segundos previos, intercalando de forma imperceptible milisegundos, con el objetivo de que los ordenadores no perciban el leap second añadido. Es en cierta manera otra forma de ajustar la nueva duración de 2015, para así evitar fallos informáticos.

Los quebraderos de cabeza tecnológicos sobre la duración de 2015 provocaron que Reino Unido abriera una consulta pública para ofrecer alternativas al segundo adicional. Aunque aún no hay una respuesta definitiva, la problemática de los horarios es controvertida. ¿La solución? Quizás en el futuro tengamos que seguir un horario dual, diferenciando el de la tecnología con el que usemos nosotros mismos.

Fuente:   Think Big

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